5 MANERAS SENCILLAS DE MEJORAR TU RENDIMIENTO EN RUNNING


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En ocasiones, pequeños cambios en tu estilo de correr pueden mejorar tu rendimiento en carrera. Estas son cinco maneras sencillas de solucionar los problemas más comunes que pueden ralentizar tu marcha, causar fatiga o dificultar tu entrenamiento.

1. No puedo mantener mi ritmo

Si notas que no puedes mantener tu ritmo de entrenamiento después de los primeros cinco o diez minutos, puede que tu cuerpo no haya tenido suficiente tiempo de calentamiento .
Tu cuerpo necesita adaptarse al esfuerzo repentino que implica el correr, tanto si lo haces por la mañana, tras ocho horas durmiendo, como si lo haces después del trabajo, tras haber pasado la mayor parte del día sentado.
Es aconsejable realizar algún ejercicio de estiramiento y calentamiento antes de correr . También puedes iniciar la marcha trotando a ritmo de jogging, y aumentar el ritmo a los cinco o diez minutos.

2. No veo progreso en mi entrenamiento

Si te esfuerzas al máximo y no obtienes ninguna recompensa, es posible que tu programa de entrenamiento no esté surtiendo efecto.
Un buen programa de entrenamiento consta de una serie de fases que te ayudan a organizar tus entrenamientos y mejorar tu rendimiento poco a poco. También te permite trabajar para alcanzar un objetivo difícil, pero realista.
Esto ayudará a que mantengas la motivación cuando tu progreso no sea tan rápido como quisieras.

3. Me siento débil cuando corro

Dado que al correr se pierde mucho líquido a través del sudor, es fácil deshidratarse. Incluso una pequeña deshidratación disminuye tu rendimiento físico y puede retrasar tu recuperación.
La cantidad de líquido que deberías consumir es algo que debes descubrir por ti mismo. Una síntoma de que necesitas consumir mayor cantidad de líquido es tener la orina oscura y concentrada, y orinar pequeñas cantidades.
Una forma de calcular la cantidad de líquido que has perdido es pesarse antes y después de correr . La diferencia entre ambas mediciones es la cantidad de líquido perdido, el cual necesitas reponer.
Ten en cuenta que, dado que tu cuerpo no retiene todo el líquido que consumes, deberías beber aproximadamente 1,5 veces la cantidad de líquido perdido.

4. Me lesiono con frecuencia

Las lesiones causadas por este deporte pueden deberse a numerosos factores, y a veces no tienen una solución sencilla. No obstante, está en tus manos prevenir las causas más comunes de lesión. Lo primero que debes preguntarte es si llevas el tipo de calzado adecuado.
Llevar un calzado inadecuado para tu tipo de pronación, el tipo de entrenamiento o la superficie en que corres, puede dar lugar a lesiones.
Nuestros Especialistas de Running en la tienda seleccionada te ayudarán a escoger el más adecuado para ti. Harán un análisis de tus pies y tu forma de andar para aconsejarte las zapatillas que mejor se ajustan a tus necesidades.

5. Tengo demasiado frío durante mi entrenamiento

Llevar el equipo adecuado para correr es clave para un entrenamiento cómodo. Tener demasiado calor o demasiado frío puede afectar a tu rendimiento. Por ello, tu ropa de entrenamiento debería ayudar a mantener tu cuerpo en la zona de confort .
No pasa nada si tienes frío durante los primeros cinco a diez minutos de la marcha, ya que tu cuerpo todavía está en proceso de calentamiento. Así que no te dejes confundir por la temperatura; lo último que necesitas es quitarte ropa durante la carrera.
Si sales un día de frío, puedes protegerte contra el viento y el frío con una camiseta de manga larga y mallas de Goretex.